Hoy día fue mi primer
día como voluntaria en el Hogar para las Personas con Discapacidades. Hay
aproximadamente 20 niños y 50 adultos con discapacidades físicas y mentales que
viven en el hogar. La mayoría de estas personas fueron abandonadas por sus
familias porque no tenían los recursos ni conocimiento para cuidarlos.
Gabi, la directora de
programa de voluntariado, fue conmigo esta mañana al hogar para mostrármelo y
presentarme a la Hermana Melsa, quien es la directora del hogar. Al pasar a
través la puerta grande del hogar, entramos en un patio en el centro de varios
edificios verdes. Había unos jardines con flores bonitas y un área pequeño
donde se crecen maíz y algunos vegetales. En el patio, había un par de personas
sentadas en un banquito cerca de un edificio. También había un joven acostado
en el suelo del patio, durmiendo en el sol. Nos sentamos en un banquito para
esperar la Hermana.
Unos minutos después,
conocí a la Hermana Melsa y Gabi me dejó para mi primer día. La Hermana Melsa
me mostró unos partes del hogar. Hay tres partes diferentes: una para las
mujeres, una para los hombres, y una para los niños. Hasta ahora solamente conozco el departamento
para los niños. En este parte del hogar, hay dos cuartos para dormir, una sala
grande para comer, un baño, una lavandería, y una sala para terapias. Nada allí
es muy moderno pero todo es suficiente para lo que es necesario.
Pasé la mayoría de mi
tiempo hoy trabajando con los niños. Cuando llegué, dos mujeres estaban
preparando manzanas para cocinar puré de manzana. Después de ayudarles pelar
las manzanas, lo dimos a los ninos. Algunos pueden comer sin ayuda pero otros
tuvimos que dar de comer. La hora para almorzar llegó y repetimos el proceso de
dar de comer.
Pienso que mi tiempo
en el hogar será duro a veces. Es difícil ver a algunos niños quienes siempre
están sentados en sus sillas de ruedas y
pensar que nunca pueden correr y jugar como otros niños. Tienen vidas muy
sencillas y hasta ahora a mí me parece que no hacen mucho durante el día.
Muchos no pueden hablar ni entender palabras. Siento que, aunque será difícil,
voy a aprender mucho durante mi tiempo en el Hogar para las Personas con Discapacidades y me alegro poder ayudar a estos niños y las mujeres que los
cuidan.
Excelente relato de tu primer día en El Hogar. Tu español mejora a pasos de gigante. Desde el punto de vista de la corrección gramatical sólo encontré algunos errores de concordancia y algún verbo usado de forma incorrecta (por ejemplo, las plantas "crecen", ya que este verbo no puede usarse de forma reflexiva en este contexto). Pero todo eso no tiene mucha importancia. Me gusta el relato y tu forma de estructurarlo.
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