¡Bienvenidos! Welcome!

¡Bienvenidos a mi blog! Aquí estoy escribiendo sobre mi experiencia como voluntaria en Cusco, Perú. Escribiré cuentos de lo que hago en un hogar para personas con discapacidades, experiencias culturales, y resúmenes de la literatura que estoy leyendo. También, todavía estoy aprendiendo el español… ¡perdóname por mis errores!

¡Disfruta!

Welcome to my blog! Here I am writing about my experience as a volunteer in Cusco, Peru. I will write stories about what I do in a home for disabled people, cultural experiences, and summaries of the literature I am reading. If you want to translate the blog into English or another language, please use the link on the right hand side of the page. The link utilizes GoogleTranslate, so please forgive the mistakes it might make.

Enjoy!

jueves, 8 de mayo de 2014

Aventuras y Ayuda

Una Aventura Nueva

Ayer tuve una experiencia nueva en el hogar para los discapacitados. Después de terminar con los baños de los niños, una señora que trabaja allí me pidió que llevara a dos niños al hospital para sus controles de niños sanos. Por supuesto le dije que iría. Entonces fui con otra chica para llevar los dos niños al médico. Empujé un niño en un coche mientras ella cargó a una bebe en una manta. Caminamos una cuadra al hospital y entramos en la entrada de emergencia porque es la puerta más cerca del hogar. Ni ella ni yo habían llevado niños al médico antes entonces no sabíamos adonde llevarlos. Tratamos de ubicar el departamento de pediatría por una hora sin suerte. Caminamos por el primer piso, subimos al tercero, bajamos al segundo, subimos al cuarto, y más hasta que me pareciera que habíamos pasado por el hospital entero. Por fin una enfermera nos ayudó y llegamos a pediatría. Esperamos un ratito con los niños y entonces entraron para ver al médico. Afortunadamente los niños estaban sanos y recibieron buenos informes. Cuando regresamos al hogar después de sus citas, yo cargué a la bebita y la otra chica empujó el niño. La envolví en sus mantas y la cargué como las madres peruanas. Recibí muchas miradas raras mientras caminaba cargándola.

Buena Ayuda

Casi cada viernes y cada sábado, hay un grupo de niñas de un colegio que vienen al hogar para ayudar. Cada semana hay un grupo diferente de niñas de varias clases y grados en el colegio. Normalmente hay entre 15 and 20 niñas que vienen and hacen mucho para el hogar. Ellas son buenas ayudantes, siempre dispuestas a dar una mano en todas las tareas. Ayudan con la ropa, la limpieza, el almuerzo, y más. Lo que a mí me gusta más de las chicas que vienen es la actitud que tienen. Siempre tienen mucho entusiasmo y tratan a ayudar tanto como sea posible. Son lindas chicas y llevan mucha emoción a los niños también. Juegan con los niños y a veces les dan regalitos.

También en el hogar hay otros voluntarios extranjeros que vienen a ayudar. Durante las tres primeras semanas que trabajé allí, había una voluntaria de Holanda. Ella me ayudó mucho cuando estuve aprendiendo todo. Estaba muy agradecida que ella estuviera allí para ayudarme porque siempre es difícil empezar un trabajo nuevo. Desafortunadamente, su voluntariado terminó y ella se fue pero he sido capaz de continuar la cadena de ayuda por enseñar a los voluntarios nuevos. A veces hay personas que vienen para ayudar en el hogar pero salen después de un día. El trabajo allí es un poquito chocante al principio y algunos no quieren continuar trabajando allí. Eso me da pena porque trabajando en el hogar es muy hermoso después de pasar más tiempo allí. Un día una chica de Canadá vino al hogar. Tenía una mirada un poquito incómodo en su cara como otros voluntarios nuevos habían tenido antes también. Por eso le acerque para hablar con ella. Ella me dijo que iba a hacer un voluntariado en el hogar por dos meses. Le dije que a veces es difícil al principio pero es muy divertido trabajar allí después de acostumbrarse. Ella me dijo que trabaja con niños con discapacidades en Canadá y ya está acostumbrada de ese tipo de trabajo. Pensé que ella no tendría ni un problema entonces y que iba a regresar. Pero el día siguiente, no vino, y no la he visto desde ese día. Aunque con sus palabras me dijo que todo estaba bien, su cara dijo diferente. Entiendo que a todos no les gusta todo tipo de trabajo y es mejor que las personas que no estén cómodas en un lugar busquen otro que les parezca mejor. Felizmente hay muchos voluntarios que vienen y se quedan para ayudar por un periodo de tiempo. Es divertido que haya voluntarios de todas partes del mundo que ayudan en el hogar. La mayoría que viene no sabe mucho español y a menudo traduzco entre español e inglés para ellos. He conocido a personas de Holanda, Alemania, Canadá, y varias partes de los Estados Unidos. Me ha gustado aprender de muchas culturas diferentes, no sólo la cultura peruana.



lunes, 5 de mayo de 2014

Las Venas Abiertas de América Latina ~ Historia de la Muerte Temprana

Desde el descubierto de América Latina, los países como Inglaterra, España, y Estados Unidos han ganado mucho a expensas de los países de América Latina. «Todos los fenómenos destructores suscitados por la libre concurrencia en el interior de un país – advirtió Marx – se reproducen en proporciones más gigantescas en el mercado mundial.»

Aunque la mayoría de los países en América Latina habían ganado independencia en un sentido político por el medio del siglo XIX, se quedaban debajo de la influencia de otros países y sus controles y poder sobre el comercio. Los países desarrollados dominaban el mundo y aprovechaban los países en desarrollo. La gran mayoría de los productos que se usaban en América Latina fueron hechos en otros países como Inglaterra. Las fábricas en los países desarrollados eran exactamente eso: más desarrolladas que las en los otros países. Por esto, los países en desarrollo no podían competir con la gran cantidad de productos hechos en los países desarrollados, lo cual prevenía el desarrollo de sus propias fábricas y economías.

A pesar de ser uno de los países más pobres en América Latina hoy en día, en el siglo XIX Paraguay era casi el único país que tenía independencia de la mayoría de los poderes extranjeros. Como un país sin costa, no podía contar con exportaciones e importaciones para su desarrollo económico. Por esta razón, Paraguay se concentraba en su propio desarrollo interno y tenía mucho éxito.
Paraguay tenía una moneda fuerte y estable, y disponía de suficiente riqueza para realizar enormes inversiones públicas sin recurrir al capital extranjero. El país no debía ni un centavo al exterior, pese a lo cual estaba en condiciones de mantener el mejor ejercito de América del Sur… y enviar a Europa a unos cuantos jóvenes universitarios paraguayos para perfeccionar sus estudios.

Aunque Paraguay podía lograr mucho sin la intervención de otros países, también había la necesidad de interactuar con otros países. Desafortunadamente para los paraguayanos, la interacción que encontraron era muy perjudicial. De 1864 a 1870 había una guerra horrible entre Paraguay y la Triple Alianza: los países de Argentina, Brasil, y Uruguay. Paraguay perdió horriblemente y sufrió mucho durante este tiempo. Paraguay se quedó en ruinas. Menos que la sexta parte sobrevivió al fin de la guerra. Perdió su población, parte de su tierra, «las tarifas aduanas, los hornos de fundición, los ríos clausurados al libre comercio, y la independencia económica.» Aunque Argentina, Brasil, y Uruguay técnicamente ganaron la guerra, padecieron mucho también por las cuestas grandes de la guerra y tenían que contar aún más con los inversores ingleses.

Galeano, E. (1971). "Las Venas Abiertas de América Latina." México: Siglo Veintiuno   
        Editores s.a. de c.v.


viernes, 2 de mayo de 2014

Actividades en el Hogar para los Discapacitados

Además de las actividades que hago casi cada día sin excepción, hay otras cosas que hago de vez en cuando o cuando yo tenga tiempo.

A veces en las mañanas, ayudo con varios quehaceres. Porque hay 25 niños que viven en el hogar, cada día hay un montón de ropa que se necesita lavar y tender. Hay una mujer que lava toda la ropa cada día entonces nunca he tenido que lavarla pero a veces ella necesita ayuda con otras cosa. Yo junto la ropa seca que está en las numerosas cuerdas. Hay tres lugares diferentes donde se seca solamente la ropa de los niños. Siempre hay una cantidad enorme de polos, pantalones, medias, mantas, sábanas, y toallas colgando en las cuerdas. Cuando he juntado toda la ropa seca, hay espacio para colgar la ropa mojada recién lavada. Cargo una balde llena de ropa al patio y tiendo la ropa en las cuerdas allí. De vez en cuando también doblo la ropa después de llevarla al dentro cuando está seco. Siempre hay una pila gigantesca de ropa en una mesa en la lavandería y es difícil doblar a veces porque no hay espacio en ningún lugar para hacerlo. Además de ayudar con la ropa, también a veces ayudo con la limpieza. Aunque cada día se limpia varias veces, siempre cuando llego en las mañanas, la sala es un caos. Hay mantas, zapatos sin pareja, papeles, y cosas de todo tipo tiradas por todas partes. Recojo las cosas y barro con una escoba para que todo esté limpio y ordenado. Estas son actividades que hago cada día sino dos o tres veces cada semana.

Muchos días llevo algunos niños al colegio o jardín con otros trabajadores. Hay cinco niños que asisten a una escuela especial para los niños con discapacidades. La escuela está cerca al hogar y a veces lo llevamos a pie y otras veces en una camioneta. Prefiero ir en la camioneta porque la mitad del camino a la escuela es una calle hecha de tierra. Hay dos niñas en sillas con ruedas y a veces es difícil empujarlas en esa calle. A veces en las tardes también voy a recogerlos de la escuela. En las tardes casi nunca vamos en la camioneta. Se requieren tres personas por lo menos para recoger los cinco niños. Dos personas pueden empujar las niñas en las sillas con ruedas y la otra tiene que controlar los tres demás niños. Ellos pueden caminar perfectamente pero a veces no quieren caminar. Puede ser una tarea difícil. Una vez fui solamente con una persona más para recoger los niños. Era muy difícil porque tuve que empujar la silla con una mano y agarrar la mano de un niño con la otra. El niño no quiso caminar ese día y se sentaba varias veces durante el camino. No era el día más fácil pero estoy segura de que era tan gracioso para la gente en la calle mientras miran nuestro circo.


Cuando tenga tiempo, me encanta escoger a uno o dos niños y llevarlos a hacer algo divertido. Lo que hacemos depende de lo que puede hacer el niño. Con algunos que no pueden caminar, ni interactuar, simplemente los cargo en mis brazos y sentamos en el patio en el sol o la sombra donde podemos mirar todo lo que pasa afuera. Sentamos y disfrutamos la belleza del día. No es una actividad con mucha emoción, pero para los niños que casi siempre están en las camas, es mejor que nada. Hay otros niños que pueden hacer más y los llevo al patio para jugar con pelotas u otros juguetes. A veces doy un paseo afuera de las paredes del hogar a la calle con una niña en una silla con ruedas. Ella tiene discapacidades físicos y no puede caminar ni hablar pero es muy inteligente y siempre disfruta el paseo. Camino empujándola en la vereda al lado de la calle. Vamos una cuadra por abajo y una arriba hasta que lleguemos al hogar otra vez. El paseo nunca es tranquilo pero siempre es divertido. Esto es porque el concreto de la vereda es muy malogrado en varios sitios. Hay huecos, piedras, y bultos que son difíciles para la silla con rueda. Siempre está meneando mucho cuando pasamos sobre las partes malogradas en la vereda pero estas son las partes más divertidas en el paseo. La niña ríe y ríe durante la «montaña rusa» en la calle. Me gusta hacer estas cosas extras porque sé que muchos de los niños no tienen mucha diversión afuera de lo normal y quiero hacer todo lo que puedo para ellos. 

Llevaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orara por ellos, pero los discípulos reprendían a quienes los llevaban. Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.»
Mateo 19:13-14

Then children were brought to him that he might lay his hands on them and pray. The disciples rebuked the people, but Jesus said, “Let the little children come to me and do not hinder them, for to such belongs the kingdom of heaven.”

Matthew 19:13-14