Además de
las actividades que hago casi cada día sin excepción, hay otras cosas que hago
de vez en cuando o cuando yo tenga tiempo.
A veces
en las mañanas, ayudo con varios quehaceres. Porque hay 25 niños que viven en
el hogar, cada día hay un montón de ropa que se necesita lavar y tender. Hay
una mujer que lava toda la ropa cada día entonces nunca he tenido que lavarla
pero a veces ella necesita ayuda con otras cosa. Yo junto la ropa seca que está
en las numerosas cuerdas. Hay tres lugares diferentes donde se seca solamente
la ropa de los niños. Siempre hay una cantidad enorme de polos, pantalones,
medias, mantas, sábanas, y toallas colgando
en las cuerdas. Cuando he juntado toda la ropa seca, hay espacio para colgar la
ropa mojada recién lavada. Cargo una balde llena de ropa al patio y tiendo la
ropa en las cuerdas allí. De vez en cuando también doblo la ropa después de
llevarla al dentro cuando está seco. Siempre hay una pila gigantesca de ropa en
una mesa en la lavandería y es difícil doblar a veces porque no hay espacio en ningún
lugar para hacerlo. Además de ayudar con la ropa, también a veces ayudo con la
limpieza. Aunque cada día se limpia varias veces, siempre cuando llego en las mañanas,
la sala es un caos. Hay mantas, zapatos sin pareja, papeles, y cosas de todo
tipo tiradas por todas partes. Recojo las cosas y barro con una escoba para que
todo esté limpio y ordenado. Estas son actividades que hago cada día sino dos o
tres veces cada semana.
Muchos días
llevo algunos niños al colegio o jardín con otros trabajadores. Hay cinco niños
que asisten a una escuela especial para los niños con discapacidades. La
escuela está cerca al hogar y a veces lo llevamos a pie y otras veces en una camioneta.
Prefiero ir en la camioneta porque la mitad del camino a la escuela es una
calle hecha de tierra. Hay dos niñas en sillas con ruedas y a veces es difícil empujarlas
en esa calle. A veces en las tardes también voy a recogerlos de la escuela. En
las tardes casi nunca vamos en la camioneta. Se requieren tres personas por lo
menos para recoger los cinco niños. Dos personas pueden empujar las niñas en
las sillas con ruedas y la otra tiene que controlar los tres demás niños. Ellos
pueden caminar perfectamente pero a veces no quieren caminar. Puede ser una
tarea difícil. Una vez fui solamente con una persona más para recoger los niños.
Era muy difícil porque tuve que empujar la silla con una mano y agarrar la mano
de un niño con la otra. El niño no quiso caminar ese día y se sentaba varias
veces durante el camino. No era el día más fácil pero estoy segura de que era
tan gracioso para la gente en la calle mientras miran nuestro circo.
Cuando tenga
tiempo, me encanta escoger a uno o dos niños y llevarlos a hacer algo
divertido. Lo que hacemos depende de lo que puede hacer el niño. Con algunos
que no pueden caminar, ni interactuar, simplemente los cargo en mis brazos y
sentamos en el patio en el sol o la sombra donde podemos mirar todo lo que pasa
afuera. Sentamos y disfrutamos la belleza del día. No es una actividad con
mucha emoción, pero para los niños que casi siempre están en las camas, es
mejor que nada. Hay otros niños que pueden hacer más y los llevo al patio para
jugar con pelotas u otros juguetes. A veces doy un paseo afuera de las paredes
del hogar a la calle con una niña en una silla con ruedas. Ella tiene
discapacidades físicos y no puede caminar ni hablar pero es muy inteligente y siempre
disfruta el paseo. Camino empujándola en la vereda al lado de la calle. Vamos
una cuadra por abajo y una arriba hasta que lleguemos al hogar otra vez. El
paseo nunca es tranquilo pero siempre es divertido. Esto es porque el concreto
de la vereda es muy malogrado en varios sitios. Hay huecos, piedras, y bultos
que son difíciles para la silla con rueda. Siempre está meneando mucho cuando
pasamos sobre las partes malogradas en la vereda pero estas son las partes más
divertidas en el paseo. La niña ríe y ríe durante la «montaña rusa» en la calle. Me gusta hacer estas cosas
extras porque sé que muchos de los niños no tienen mucha diversión afuera de lo
normal y quiero hacer todo lo que puedo para ellos.
Llevaron unos niños a
Jesús para que les impusiera las manos y orara por ellos, pero los discípulos
reprendían a quienes los llevaban. Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a
mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como
ellos.»
Mateo 19:13-14
Then
children were brought to him that he might lay his hands on them and pray. The
disciples rebuked the people, but Jesus said, “Let the little children come to
me and do not hinder them, for to such belongs the kingdom of heaven.”
Matthew
19:13-14
No hay comentarios.:
Publicar un comentario