¡Bienvenidos! Welcome!

¡Bienvenidos a mi blog! Aquí estoy escribiendo sobre mi experiencia como voluntaria en Cusco, Perú. Escribiré cuentos de lo que hago en un hogar para personas con discapacidades, experiencias culturales, y resúmenes de la literatura que estoy leyendo. También, todavía estoy aprendiendo el español… ¡perdóname por mis errores!

¡Disfruta!

Welcome to my blog! Here I am writing about my experience as a volunteer in Cusco, Peru. I will write stories about what I do in a home for disabled people, cultural experiences, and summaries of the literature I am reading. If you want to translate the blog into English or another language, please use the link on the right hand side of the page. The link utilizes GoogleTranslate, so please forgive the mistakes it might make.

Enjoy!

jueves, 10 de abril de 2014

Un Día Típico en El Hogar


Cada día empiezo por salir de mi casa a las 7:40 en la mañana para caminar por 20 minutes hasta que llegue al hogar para los discapacitados. Camino un poco más que una milla y llego al hogar a las 8 de la mañana. Disfruto el camino en las mañanas y siempre paso por mucha gente también caminando a sus trabajos, vendiendo comida para el desayuno, o comiendo la comida cuando camino por La Avenida de la Cultura, una pista principal en Cusco. Mi camino es un tiempo para pensar y reflejar en la cultura bonita de esta ciudad linda.

Cuando llego al hogar para los discapacitados, las señoras que trabajan allí están preparando a los niños para que estén listos para el día.  Ayudo por sacarles de sus pijamas de la noche anterior y cambiar los pañales sucios. Les pongo en ropa limpia para el día que escojo del ropero. Esta tarea es muy fácil cuando trabajo con algunos niños y es muy difícil con otros. Es muy simple con los bebes; son pequeños, flexibles, y ligeros. Sus pañales sucios también son pequeños y fáciles para cambiar. Me gusta preparar estos niños chiquitos y es un trabajo fácil. Es otra historia con los niños grandes. Algunos tienen músculos muy rígidos y tensos que presentan un desafío cuando necesito moverlos para desvestir o vestir los niños. Los niños grandes pesan mucho y son más difíciles que los pequeños.  Pero nada es imposible y se puede hacer sin demasiados problemas. Cuando están vestidos para el día, limpiamos sus caras con trapitos y cepillamos sus dientes a los niños.

Después de esto, empieza mi parte favorita del día: ¡fisioterapia! La fisioterapeuta se llama Norma y es una chica con 23 años. Es una linda chica y disfruto pasando tiempo con ella. Cada día, llevamos más o menos 5 niños a la sala de terapia y trabajamos con los niños por dos horas. Ayudo en cualquier manera que pueda. A diferencia de los Estados Unidos, en Perú no hay tantos regulaciones y reglas que prohiben que las personas que no tienen una licencia trabajen con los pacientes. Aunque todavía estoy estudiando, aquí Norma puede mostrarme como hacer terapia con los niños y yo lo puedo hacer. Con la niña Ruth, quien es una de mis favoritas, hago ejercicios para fortalecer sus músculos y los extiendo y flexiono para que estiren. Estamos tratando de mejorar su amplitud de movimiento y su coordinación. Ella es increíble y siempre trabaja muy duro cuando está en terapia. A veces le ponemos pesas ligeras en sus brazos para que trabaje sola en sus ejercicios. Me asombra porque siempre, aunque está sola, trabaja en sus ejercicios y es claro que ella tiene mucha motivación para mejorarse. Sería muy fácil perder la esperanza y la motivación si estuvieras en su situación pero ella es una persona tan hermosa y nunca está desanimado. Durante las dos horas de terapia, todos los niños reciben un refrigerio tal como puré de manzanas o chocolate con galletas. A los niños que están en terapia se lo damos de comer cuando están en la sala de terapia.

A las 11 los niños en terapia regresan al otro lado para almorzar. Después de una oración para bendecir la comida y una canción para alabar a Dios, los niños comen. Algunos pueden comer solos y otros damos de comer. Comen muy bien en el hogar; para el almuerzo, comen una sopa de verduras seguido por el segundo con carne, arroz, vegetales, o algo así. La calidad de su comida me impresiona mucho. Un día fui a la cocina y vi que está llena con un montón de frutas y verduras frescas. Toda la comida se hace fresca y natural. Es más saludable que mucha comida que se sirve en los comedores en las escuelas en los Estados Unidos.

Cuando hayan terminado el almuerzo, cepillamos los dientes de nuevo y los niños descansan por un rato. Lo que hago después de esto varia cada día. A veces atiendo la ropa y las doblo, a veces trapeo o barro el suelo, y a veces juego con unos niños. Por supuesto prefiero jugar con los niños, pero me alegro poder ayudar con cualquier tarea. Regreso a pie a casa a la 1 en la tarde después de una mañana llena de actividad.


Cada día empiezo por salir de mi casa a las 7:40 en la mañana para caminar por 20 minutes hasta que llegue al hogar para los discapacitados. Camino un poco más que una milla y llego al hogar a las 8 de la mañana. Disfruto el camino en las mañanas y siempre paso por mucha gente también caminando a sus trabajos, vendiendo comida para el desayuno, o comiendo la comida cuando camino por La Avenida de la Cultura, una pista principal en Cusco. Mi camino es un tiempo para pensar y reflejar en la cultura bonita de esta ciudad linda.

Cuando llego al hogar para los discapacitados, las señoras que trabajan allí están preparando a los niños para que estén listos para el día.  Ayudo por sacarles de sus pijamas de la noche anterior y cambiar los pañales sucios. Les pongo en ropa limpia para el día que escojo del ropero. Esta tarea es muy fácil cuando trabajo con algunos niños y es muy difícil con otros. Es muy simple con los bebes; son pequeños, flexibles, y ligeros. Sus pañales sucios también son pequeños y fáciles para cambiar. Me gusta preparar estos niños chiquitos y es un trabajo fácil. Es otra historia con los niños grandes. Algunos tienen músculos muy rígidos y tensos que presentan un desafío cuando necesito moverlos para desvestir o vestir los niños. Los niños grandes pesan mucho y son más difíciles que los pequeños.  Pero nada es imposible y se puede hacer sin demasiados problemas. Cuando están vestidos para el día, limpiamos sus caras con trapitos y cepillamos sus dientes a los niños.

Después de esto, empieza mi parte favorita del día: ¡fisioterapia! La fisioterapeuta se llama Norma y es una chica con 23 años. Es una linda chica y disfruto pasando tiempo con ella. Cada día, llevamos más o menos 5 niños a la sala de terapia y trabajamos con los niños por dos horas. Ayudo en cualquier manera que pueda. A diferencia de los Estados Unidos, en Perú no hay tantos regulaciones y reglas que prohibir que las personas que no tienen una licencia trabajen con los pacientes. Aunque todavía estoy estudiando, aquí Norma puede mostrarme como hacer terapia con los niños y yo lo puedo hacer. Con la niña Ruth, quien es una de mis favoritas, hago ejercicios para fortalecer sus músculos y los extiendo y flexiono para que estiren. Estamos tratando de mejorar su amplitud de movimiento y su coordinación. Ella es increíble y siempre trabaja muy duro cuando está en terapia. A veces le ponemos pesas ligeras en sus brazos para que trabaje sola en sus ejercicios. Me asombra porque siempre, aunque está sola, trabaja en sus ejercicios y es claro que ella tiene mucha motivación para mejorarse. Sería muy fácil perder la esperanza y la motivación si estuvieras en su situación pero ella es una persona tan hermosa y nunca está desanimado. Durante las dos horas de terapia, todos los niños reciben un refrigerio tal como puré de manzanas o chocolate con galletas. A los niños que están en terapia se lo damos de comer cuando están en la sala de terapia.

A las 11 los niños en terapia regresan al otro lado para almorzar. Después de una oración para bendecir la comida y una canción para alabar a Dios, los niños comen. Algunos pueden comer solos y otros damos de comer. Comen muy bien en el hogar; para el almuerzo, comen una sopa de verduras seguido por el segundo con carne, arroz, vegetales, o algo así. La calidad de su comida me impresiona mucho. Un día fui a la cocina y vi que está llena con un montón de frutas y verduras frescas. Toda la comida se hace fresca y natural. Es más saludable que mucha comida que se sirve en los comedores en las escuelas en los Estados Unidos.

Cuando hayan terminado el almuerzo, cepillamos los dientes de nuevo y los niños descansan por un rato. Lo que hago después de esto varia cada día. A veces atiendo la ropa y las doblo, a veces trapeo o barro el suelo, y a veces juego con unos niños. Por supuesto prefiero jugar con los niños, pero me alegro poder ayudar con cualquier tarea. Regreso a pie a casa a la 1 en la tarde después de una mañana llena de actividad.


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