¡Bienvenidos! Welcome!

¡Bienvenidos a mi blog! Aquí estoy escribiendo sobre mi experiencia como voluntaria en Cusco, Perú. Escribiré cuentos de lo que hago en un hogar para personas con discapacidades, experiencias culturales, y resúmenes de la literatura que estoy leyendo. También, todavía estoy aprendiendo el español… ¡perdóname por mis errores!

¡Disfruta!

Welcome to my blog! Here I am writing about my experience as a volunteer in Cusco, Peru. I will write stories about what I do in a home for disabled people, cultural experiences, and summaries of the literature I am reading. If you want to translate the blog into English or another language, please use the link on the right hand side of the page. The link utilizes GoogleTranslate, so please forgive the mistakes it might make.

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viernes, 4 de abril de 2014

Vale la Pena.

Las primeras semanas que pasé trabajando en el hogar para los discapacitados eran difíciles a veces. Era duro acostumbrarme a hacer algunas tareas sucias como cambiando los pañales sucios de los niños mayores. A veces el olor en el baño es horrible y no es agradable ver la caca de los niños grandes. A veces no quiero estar en el baño en las mañanas cuando tenemos que cambiar los pañales y vestir los niños. A pesar de todo esto, yo sé que es una tarea muy importante porque estos niños no pueden usar el baño como los demás niños ni limpiar a sí mismas. Aunque no me gusta nada hacerlo, sé que mi comodidad no vale más que la comodidad de los niños. Me puedo sacrificar para que los niños estén limpios y contentos.

Después de trabajar en el hogar por más tiempo, he llegado a ver tanta alegría en los niños en vez de sentirme apenado para ellos. Al principio, me dieron mucha pena los niños. Me parecía que algunos nunca hicieron nada afuera de comer, dormir, y hacer caca. Sentí muy triste que vivieran una existencia aparentemente sin propósito.

Ahora he visto estos niños interactuando y expresándose. No pueden moverse ni hablar con palabras pero pueden expresar lo que están sintiendo. Hablan con sus ojos y las expresiones en sus caras. Hay un niño se llama Juan quien no puede hacer mucho solo. Lo he dado de comer varias veces y él es adorable. Recién lo he visto moviéndose y expresándose más y más. Cuando yo camino por su cama, sus ojos me siguen con mucha curiosidad. Él es mucho más que un ser sin sentido.

Me gustaría poder ver las mentes de los niños y saber sus pensamientos. Una niña se llama Judith es muy gracioso. Siempre habla palabritas en Quecha y a veces hace sonidos tontos. La vi tirar la cabeza atrás mientras gritando “Woooah.” Después hizo sonidos como “Atatatatatauh.” A mí me parecía que ella estuvo en una montaña rusa por los sonidos y movimientos que hizo. Era muy chistoso y la otra voluntaria y yo nos reímos mucho. Judith es una chica increíble y siempre está contenta.

La cosa que me gusta más es las risas de los niños. A veces empiezan a reír sin razón y el sonido es música en mis orejas. Tienen sonrisas bonitas que brillan como estrellas y están llenos de amor y cariño. He llegado a amar a estos niños y me alegro hacer las cosas sucias para ellos porque quiero que estén cómodos. Vale la pena.


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